PREPARADO PARA EL COMBATE
final del partido de veteranos, tres años de uso por Daniel (jugador y goleador del equipo local).
Durante toda la semana me tienen olvidado, nadie me mira ni me toca, recién el domingo a la mañana es cuando comienzan a acordarse de mi existencia. Ese es el momento que más espero, me levantan de aquel rincón frío y húmedo para llevarme al botinero junto con mis otros compañeros de equipo, no importa en el estado que me encuentre siempre voy a estar listo para un partidito más.
Hoy es la segunda fecha del campeonato, y
aquí estoy, esperando tocar el césped, húmedo por el rocío de la noche anterior.
Me coloco en mi posición y en lo único que pienso es en tener un buen
rendimiento.
Mi dueño es Daniel Quiroga, jugamos juntos hace 3 años
y pertenecemos al equipo de veteranos “Zamore”,
en la mayor parte de los campeonatos llegamos lejos, semifinal y hasta final (si
los muchachos están sin ingerir ninguna sustancia).
Fui quien le regaló el triunfo al equipo por 1 a 0, de un tiro libre, muy pocas veces logre meter un gol así, estamos bien conectados con "Dani".
"Elenawey"
fue un buen rival. el partido estaba parejo, patadas iban y venían
yo no me quedaba atrás, me dieron esa oportunidad en el momento justo y no la
desaproveche,
no faltaba mucho para que finalice el partido.
Siempre el tercer tiempo se extiende mas de lo normal pero al finalizar el día regreso a mi lugar con la esperanza de volver a pisar la cancha una vez más.
jugador de Zamore (rojo y negro) corre en busca de la pelota que se dirige afuera del campo de juego.
SPORTS NETWORK
miércoles, 12 de abril de 2017
jueves, 23 de marzo de 2017
Pieza de olvido
Argentina se consagró campeón en un momento desgarrador para el país, tras vencer a Holanda 3 a 1.
El 24 de marzo de 1976 comenzaba una de las épocas mas oscuras de nuestra historia, cuando jefes de las fuerzas armadas derrocaron al gobierno de Isabel Peron dando comienzo a una terrible pesadilla.
Después de 39 años de la dictadura militar de Videla, volvemos a recordar aquel mundial que se utilizó para tapar miles de mentiras, muertes, enfrentamientos, desapariciones y torturas.
Luego de varias décadas Osvaldo Ardiles anfitrión del equipo argentino dio a conocer las sensaciones que le dejó el triunfo del 78, " Duele saber que fuimos un elemento de distracción para el pueblo mientras se cometían atrocidades".
Cesar Menotti entrenador albiceleste también reconoció posteriormente lo vivido en ese lapso de tiempo y dijo estas palabras, "Fui usado, lo del poder que se aprovecha del deporte es tan viejo como la humanidad".
podemos encontrar distintas declaraciones de quienes conformaron el equipo ganador y todas nos llevan a una misma visión como la del jugador Villa, " Nos usaron para tapar 30 mil desapariciones. me siento ENGAÑADO, Asumo mi responsabilidad individual. yo era un BOLUDO que no veía mas allá de la pelota". las palabras de Ricardo sintetiza lo que realmente significo el mundial para la mayoría de las personas. Los gritos desgarradores de cada bestialidad cometidas por Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera, Orlando Ramón Agosti, eran completamente tapados por cada clamor de gol que realizaban los argentinos.
Pablo LLonto (periodista y abogado) aseguró en su libro que varias personas de las que se encontraban detenidas en "la escuela de mecánica de la armada" eran llevados por sus torturadores a las calles para festejar el titulo.
Distintas variedades de artículos, libros, apuntan a que aquel concurso fue clave para para la dictadura militar, cayéndoles como anillo al dedo a las personas que estaban en frente de este gobierno.
copa llena de corrupción.
martes, 1 de noviembre de 2016
Soñando defender los palos de un grande
Agustín Lastra, un joven tucumano de 15 años que disfruta de su gran presente atajando en las inferiores del Club Atlético Boca Juniors.
Agustín es el primer hijo de tres hermanos y sueña con defender los tres palos del Xeneixe, club en el que soñó jugar desde pequeño. Su familia está compuesta por Nalía (mamá), Jorge (Papá) y sus hermanos, Agostina y Jonás.
Todo comenzó en el pueblo de Teniente Berdina con su tío Roberto Núñez, en principio el joven fue jugador de campo hasta que un día tomó la decisión más importante: “tío no quiero jugar, quiero ir al arco”; le dijo muy seguro este niño que tenía tan solo 5 años cuando se inició. Con el pasar del tiempo fue adquiriendo experiencias hasta que le tocó jugar un “Mundialito” en su Tucumán querido, allí fue que vio Luis Cruz, que según confesó el golero fue uno de los responsables para que él esté viviendo este presente.
Una etapa magnifica se asomaba, este chico que siempre soñó con vestir la azul y oro aún ni se imaginaba lo que estaba por llegar. En Tucumán pasó por Ñuñorco y Monteros Voley, de la mano de Luis Cruz hizo pruebas en San Lorenzo, River, Independiente y Boca; todos estos clubes le dieron el visto bueno pero el chico de 11 años en ese entonces decidió por Boca, entre idas y vueltas el sueño de Agustín se veía frustrado porque allí no le brindaban una pensión por ser tan chico. Finalmente se quedó en Independiente y en el año 2012 vistió la del “rojo”. En el último encuentro del campeonato le tocó enfrentar al Xeneixe y ese fue un nuevo comienzo, dirigentes del club Atlético Boca Juniors lo convencieron y se fue para La Boca. Actualmente ataja para la séptima división y su gran espejo es Manuel Never el portero alemán quien es uno de los mejores del mundo.
Este portero tiene muchos anhelos y día a día trabaja duro para cumplirlos, atajar en la primera de Boca es su objetivo, los tres palos son su mundo, lejos de su familia se aferra a sus compañeros para pasar los momentos que el fútbol le puede brindar.
Nota: Esteban Pavón
Agustín Lastra, un joven tucumano de 15 años que disfruta de su gran presente atajando en las inferiores del Club Atlético Boca Juniors.
Agustín es el primer hijo de tres hermanos y sueña con defender los tres palos del Xeneixe, club en el que soñó jugar desde pequeño. Su familia está compuesta por Nalía (mamá), Jorge (Papá) y sus hermanos, Agostina y Jonás.
Todo comenzó en el pueblo de Teniente Berdina con su tío Roberto Núñez, en principio el joven fue jugador de campo hasta que un día tomó la decisión más importante: “tío no quiero jugar, quiero ir al arco”; le dijo muy seguro este niño que tenía tan solo 5 años cuando se inició. Con el pasar del tiempo fue adquiriendo experiencias hasta que le tocó jugar un “Mundialito” en su Tucumán querido, allí fue que vio Luis Cruz, que según confesó el golero fue uno de los responsables para que él esté viviendo este presente.
Una etapa magnifica se asomaba, este chico que siempre soñó con vestir la azul y oro aún ni se imaginaba lo que estaba por llegar. En Tucumán pasó por Ñuñorco y Monteros Voley, de la mano de Luis Cruz hizo pruebas en San Lorenzo, River, Independiente y Boca; todos estos clubes le dieron el visto bueno pero el chico de 11 años en ese entonces decidió por Boca, entre idas y vueltas el sueño de Agustín se veía frustrado porque allí no le brindaban una pensión por ser tan chico. Finalmente se quedó en Independiente y en el año 2012 vistió la del “rojo”. En el último encuentro del campeonato le tocó enfrentar al Xeneixe y ese fue un nuevo comienzo, dirigentes del club Atlético Boca Juniors lo convencieron y se fue para La Boca. Actualmente ataja para la séptima división y su gran espejo es Manuel Never el portero alemán quien es uno de los mejores del mundo.
Este portero tiene muchos anhelos y día a día trabaja duro para cumplirlos, atajar en la primera de Boca es su objetivo, los tres palos son su mundo, lejos de su familia se aferra a sus compañeros para pasar los momentos que el fútbol le puede brindar.
Nota: Esteban Pavón
lunes, 31 de octubre de 2016
Un pequeño matador famaillense
Adrián Ocampo, una joven promesa del futbol tucumano que milita en las inferiores del Club Atlético Tigre.
El largo camino que tiene este fenómeno del fútbol no le impide soñar en grande, Adrián es uno de los delanteros que tiene el Club Atlético Tigre en la novena división, y su destreza con la redonda es magnífica. En Tucumán supo pasar por las divisiones inferiores del Club Atlético Famaillá y Almirante Brown de Lules. Esta joyita que comenzó sus pasos en la entidad del sur famaillense hoy tiene muchos objetivos por cumplir, uno de ellos poder triunfar en el fútbol para poder ayudar a su familia.
El “Polaco” como le llaman, es el quinto hijo de cinco hermanos, su familia la componen: Antonia (Mamá), Mario (Papá) y sus hermanos: Florencia, Exequiel, Evelin y Leonel. Sus dos hermanos vistieron los colores de el “fama”, Exequiel (ya fallecido) fue durante tanto tiempo un baluarte en el medio campo famaillense, mientras que Leonel permanece en el “celeste”.
Este pequeño que creció en los potreros de Barrio El Cruce en su ciudad natal promete mucho, comenta también que su gran guía en todo esto es su hermano mayor Exequiel que ya lo mira desde el cielo y le da fuerzas para cumplir todos sus objetivos. Por otro lado confesó ser hincha del Club Atlético Famaillá, esa entidad que lo vio crecer con el paso del tiempo.
Esta es una de las tantas historias de las promesas tucumanas que debieron emigrar de la provincia para ir en busca de su debut en la primera división del fútbol argentino; Adrián “Polaco” Ocampo.
Nota: Esteban Pavón.
Con la camiseta que lo vio crecer
Adrián Ocampo, una joven promesa del futbol tucumano que milita en las inferiores del Club Atlético Tigre.
El largo camino que tiene este fenómeno del fútbol no le impide soñar en grande, Adrián es uno de los delanteros que tiene el Club Atlético Tigre en la novena división, y su destreza con la redonda es magnífica. En Tucumán supo pasar por las divisiones inferiores del Club Atlético Famaillá y Almirante Brown de Lules. Esta joyita que comenzó sus pasos en la entidad del sur famaillense hoy tiene muchos objetivos por cumplir, uno de ellos poder triunfar en el fútbol para poder ayudar a su familia.
El “Polaco” como le llaman, es el quinto hijo de cinco hermanos, su familia la componen: Antonia (Mamá), Mario (Papá) y sus hermanos: Florencia, Exequiel, Evelin y Leonel. Sus dos hermanos vistieron los colores de el “fama”, Exequiel (ya fallecido) fue durante tanto tiempo un baluarte en el medio campo famaillense, mientras que Leonel permanece en el “celeste”.
Este pequeño que creció en los potreros de Barrio El Cruce en su ciudad natal promete mucho, comenta también que su gran guía en todo esto es su hermano mayor Exequiel que ya lo mira desde el cielo y le da fuerzas para cumplir todos sus objetivos. Por otro lado confesó ser hincha del Club Atlético Famaillá, esa entidad que lo vio crecer con el paso del tiempo.
Esta es una de las tantas historias de las promesas tucumanas que debieron emigrar de la provincia para ir en busca de su debut en la primera división del fútbol argentino; Adrián “Polaco” Ocampo.
Nota: Esteban Pavón.
Con la camiseta que lo vio crecer
Zurda prodigiosa que promete goles
PH: gentileza de Adrián Ocampo
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